Reclamaciones inmobiliarias en Madrid

         

Al contratar, siempre esperamos los mejores resultados. Sin embargo, es bastante común que en el camino encontremos retrasos, incumplimientos e incluso situaciones abusivas. En particular, en lo que a situaciones inmobiliarias se refiere, estos problemas pueden ser más habituales de lo que podemos imaginar.

 

Ante esta realidad nada mejor que contar con la debida asesoría jurídica para lograr la satisfacción de nuestras expectativas. Por ello, en Tuabogadoinmobiliario.com contamos con un equipo de profesionales dispuestos a entregar todo su esfuerzo en la satisfacción de sus intereses. 

¿Qué reclamaciones inmobiliarias son las más frecuentes?

Indemnización de los daños y perjuicios causados por el retraso del promotor en la entrega de la vivienda

La construcción es un sector complejo. No obstante, el promotor inmobiliario, como profesional del mismo, debe prever todas las circunstancias que pueden afectar a la edificación a lo largo de todo el proceso hasta que firma la escritura de compraventa con los compradores. Por ello, está obligado a incorporar en los contratos de compraventa una fecha de entrega «con total claridad» y en un tiempo suficiente para prever todos los avatares del proceso constructivo.

 

Cuando se produce un retraso en la entrega de la vivienda sobre la fecha pactada contractualmente puede exigirse al promotor la indemnización de todos aquellos daños y perjuicios que el retraso te haya provocado. En Tuabogadoinmobiliario somos expertos en gestionar estas reclamaciones, tanto a nivel colectivo como individual.

Vivienda no entregada

Las normas sobre la compra y entrega de vivienda contemplan su protección, incluso cuando se compra sobre plano. Si la vivienda no se entrega en la fecha estipulada y existe un retraso grave y esencial imputable al promotor, se tiene derecho a la resolución del contrato de compraventa y a la devolución de las cantidades entregadas a cuenta con sus correspondientes intereses.

 

El primer intento para recuperar el dinero siempre será la vía extrajudicial. En este sentido, se recomienda el envío al promotor de un burofax con acuse de recibo y certificado de texto (hoy en día es igualmente válido un correo electrónico certificado). Este paso se da con la finalidad de exhortarle a devolver las cantidades anticipadas sin necesidad de acudir a la vía judicial. Conviene que esta comunicación sea redactada por un abogado especialista en materia inmobiliaria.

 

Si resulta infructuosa esta solicitud no quedará más remedio que acudir a los Juzgados y Tribunales en defensa de nuestros derechos como consumidores siendo necesario que la estrategia sea diseñada por un letrado experto en la materia.

Defectos de construcción o vicios ocultos

No hay nada más gratificante que la adquisición de una vivienda nueva pues implica que será usted quien la estrene y la decore a su gusto. No obstante, es de gran importancia mantenerse alerta ante cualquier señal de defectos. Una vez se percate de la existencia de los mismos debe actuar de inmediato ya que los plazos de garantía que establece la Ley de Ordenación de la Edificación están muy tasados y además son diferentes dependiendo del tipo de daño que presente el inmueble.

 

Así, encontramos que el plazo de garantía es de 10 años en relación a los defectos estructurales. Estos deben entenderse como aquellos que afectan a los cimientos de la construcción, vigas, muros de carga y todo lo relacionado con la estructura. Se pueden evidenciar con la presencia de grietas o fisuras.

 

El plazo de garantía es de 3 años en relación con los defectos que afectan a la habitabilidad del inmueble. Los más comunes son las goteras o humedades, problemas con la calefacción, instalaciones eléctricas, falta de aislamiento, etc.

 

Finalmente, el plazo de garantía es de 1 año para defectos en los acabados de la construcción. 

Reclamación contra cláusulas abusivas en Madrid

Cuando la compra de un inmueble se hace a través de un crédito hipotecario, podemos quedar sujetos a los contratos que los bancos elaboran siempre a su conveniencia. Estamos ante la denominada «contratación en masa» con estipulaciones predispuestas o prerredactadas por las entidades financieras. En tales supuestos, la propia legislación de defensa de los consumidores y usuarios ha establecido una serie de condiciones que deben respetar las instituciones bancarias y que no pueden incluir en sus contratos.

 

Así, con independencia de que la persona haya aceptado dicha cláusula, las mismas pueden ser recurridas, anuladas e incluso se puede pedir una indemnización en contra de la institución bancaria. 

 

Las cláusulas abusivas son aquellas condiciones contractuales no negociadas de forma individual con el consumidor sino que son impuestas por la parte fuerte del contrato. Por su parte, las mismas causan un perjuicio a éste ocasionando un desequilibrio en los derechos y obligaciones derivados de un contrato, contraviniendo el principio de buena fe.

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