Contrato de obra nueva

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La construcción de un inmueble es un asunto muy importante que requiere de una gran responsabilidad. Por ello, es de vital importancia contar con los mejores contratistas y estar protegido contra posibles inconvenientes durante el periodo de construcción. En ese sentido es fundamental dejar claras las reglas sobre la ejecución y otros parámetros de la obra. Además, es importante establecer claramente las obligaciones y derechos de las partes a través de un contrato.

Redactar el acuerdo que regirá esta relación contractual es muy importante y debe ser realizado por abogados expertos en la materia.

¿Qué es un contrato de obras?

Un contrato de obras, es aquel mediante el cual una parte, denominada contratista, se obliga a ejecutar una obra o reforma a favor de otra parte, denominada comitente, ello a cambio de un pago. De aquí la importancia de la intervención de un abogado de urbanismo durante la redacción de este tipo de acuerdos.

El objeto principal de una contratación es la obra resultante. Lo que quiere decir que la parte denominada contratista se compromete a una obligación de resultado.

Asesoría profesional en contratación de obras en Madrid

A la hora de comenzar con la construcción o reforma de una edificación, es importante que ambas partes estén protegidas contra posibles desacuerdos que puedan surgir durante la realización de la obra. Por eso, antes de firmar o cerrar cualquier tipo de trato de esta índole, es recomendable contar con la asesoría de un abogado experto en materia de obras. Gracias a la intervención de este profesional se puede tener la certeza de cubrir los aspectos más importantes de la contratación y de no pasar por alto ningún detalle relevante.

Por otra parte, el abogado está en la capacidad de redactar el documento contractual contentivo de las obligaciones y derechos de las partes, lo que evita malos entendidos y dolores de cabeza a futuro. En ese sentido, un contrato de obra es la mejor forma de proteger sus intereses, así como la inversión de tiempo y dinero que se realizará.

Aspectos relevantes en el contrato de obras

La intervención de abogados especialistas en esta materia, asegura la elaboración de un contrato que incluya claramente los elementos esenciales de la relación jurídica entre el contratista y el comitente.

La obra a ser elaborada

Este elemento se constituye en el objeto principal del contrato. En el acuerdo, el contratista se compromete a la entrega de la obra contratada, siendo ésta el resultado de su trabajo y esfuerzo. En otras palabras, se considerará cumplida la obligación contractual, con entrega por parte del contratista de la obra encomendada y su aceptación por parte del comitente.

Proyecto

Una obra de construcción, antes de llevarse a cabo, generalmente es plasmada en primer término en un proyecto. La inclusión de este proyecto en el contrato será uno de los primeros elementos que recomendará el abogado especialista. Esto se debe a que en el proyecto están plasmadas las especificaciones técnicas de la obra, así como las calidades de los materiales que se deben utilizar y otros aspectos.

Tomando en cuenta que el proyecto es parte de los parámetros de la contratación, el contratista estará en la obligación de cumplir con todos los elementos plasmados en él. Aquí hay que tomar en consideración que el proyecto contiene información relevante como son las medidas, memoria de calidades y demás especificaciones. Así mismo, representa un límite en las exigencias del comitente, ya que, si el contratista ha cumplido con lo establecido en el proyecto, no se le podrá reclamar responsabilidades u obras adicionales.

Materiales a utilizar en la construcción

En el contrato debe quedar claramente señalado si el contratista aportará solo su trabajo o si además, se encargará de suministrar el material o parte de él.

Este punto, tendrá una gran importancia en caso de que se presenten reclamaciones por defectos de construcción o vicios ocultos.

El precio

Pagar el precio por la obra encomendada es la principal obligación del comitente y existen diferentes maneras de fijarlo. Aquí un abogado puede ayudar a escoger la metodología más conveniente según su caso particular y lo incluirá en una cláusula de la contratación.

Los principales métodos para fijar el precio de la obra son:

Precio alzado

Esta es la forma más común de acordar el precio y se basa en establecer un precio total por la construcción de la obra. Si se producen modificaciones en el desarrollo de la misma, estas se reflejarán en el precio final. Aquí es aconsejable incluir una cláusula de revisión de precios.

Para cualquier reconocimiento en la variación del precio, será necesario que se deba a cambios en el proyecto y que los mismos no se pudieran prever. También es posible que el precio varie por un aumento de la obra. En cualquier caso, el ajuste del precio no puede ser unilateral y siempre se requiere el acuerdo entre las partes.

Precio por piezas o unidades de medida

En esta modalidad, se fija un precio a cada parte del proyecto, por ejemplo, se fija un monto por la cimentación, otro a la estructura y así sucesivamente. Así, el precio final es el resultado de multiplicar los metros cuadrados o cúbicos ejecutados. De esa manera el contratista puede solicitar pagos en proporción a las fases completadas.

Precio por administración

Generalmente durante la ejecución de la obra, se realizan aprobaciones por las partes a cada unidad del trabajo ejecutado. Esto se denomina certificaciones de obra y según este estipulado en la contratación, el comitente deberá pagar por fracciones.

Plazo de entrega de la obra

Como es lógico suponer, toda contratación de este tipo debe incluir un plazo de entrega. Esto permite determinar con facilidad cuándo se incurre en demora en la finalización del trabajo.

Penalizaciones por retrasos en la obra

Otro elemento que debe estar presente en este tipo de contrataciones, es establecer cuándo una circunstancia que pueda retrasar la entrega de la obra, exime de responsabilidad al contratista.

Estas circunstancias son las conocidas como causas mayores o las modificaciones del proyecto.

Sin embargo, también se debe asentar una cláusula penal, para los casos en los que se establezcan retrasos atribuibles al contratista. Por lo general, estas estipulaciones, suelen determinar una cantidad de dinero, a modo de indemnización, por cada día de retraso en la entrega de la obra.

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