Cláusulas Suelo en Madrid

Las cláusulas de suelo son una práctica bastante frecuente en los contratos de préstamo garantizados con hipoteca. Ahora bien, con los mismos, las modalidades de préstamo con interés variable se podían convertir en verdaderos dolores de cabeza para el prestatario. 

Visto lo anterior, sin importar el tipo de cláusula, cuando estas disposiciones son abusivas, es posible exigir su nulidad y solicitar el reintegro de pagos realizados en exceso en virtud de una cláusula suelo. Si éste es su caso, no dude en contactar con nosotros ya que en Tuabogadoinmobiliario.com somos expertos en este tipo de situaciones. 

 

¿Qué son cláusulas suelo?

Es una estipulación que suelen incorporar los bancos cuando conceden hipotecas de crédito variable. En este sentido, si bien todo crédito mercantil genera interés, lo cierto es que existe la posibilidad de que este interés sea variable, fijado en virtud de un parámetro externo.

Ahora bien, estos parámetros externos (como el Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) varían según diferentes circunstancias, por lo que si suben, importe del interés a cobrar subirá proporcionalmente. No obstante, si el índice baja, lo lógico sería suponer que también bajarán los intereses. Pues bien, en contra de toda lógica, lo cierto es que las cláusulas suelo impiden que esta bajada beneficie al consumidor hipotecado ya que funcionan como un límite mínimo sobre el interés a ser cobrado, aún cuando el referente baje por debajo del fijado en el contrato de constitución del préstamo con garantía hipotecaria.

 

Por su parte, la defensa o argumento que legitima a las instituciones bancarias a mantener este tipo de suelo es garantizarse la rentabilidad mínima en el otorgamiento de un préstamo. Pero lo cierto es que, como podemos ver, a todas luces resulta una práctica contraria a la buena fe y equilibrio entre las partes, por lo que se convierten en abusivas. 

 

¿Se puede recurrir las cláusulas suelo?

La respuesta es afirmativa. Es posible solicitar la nulidad de las mismas, siempre y cuando se demuestre el claro desequilibrio entre las partes, a la par de que debe existir un claro desconocimiento del consumidor bancario al momento de contratar o suscribir un contrato que contenga cláusulas de esta naturaleza.

  

Así, el Tribunal Supremo, desde su famosa sentencia de 9 de mayo de 2013, se reconoce la nulidad de las cláusulas suelo, siempre y cuando en las mismas se observe alguna situación abusiva, especialmente relativas a la falta de transparencia a la hora de transmitir la información a los prestatarios.

 

Elementos para determinar una cláusula abusiva

 

Hay que dejar sentado que las cláusulas suelo no son abusivas en sí mismas pero adquieren esta condición cuando se evidencia cualquiera de las siguientes situaciones:

 

No se ha presentado la debida información

 

Es una obligación que deben cumplir las entidades financieras explicando de manera clara y sin tecnicismos a los usuarios las consecuencias de las cláusulas suelo. Cuando esta explicación no se ha dado al usuario o la misma resulta confusa, sin cumplirse los requisitos de transparencia exigidos por los Tribunales, entonces sí es factible solicitar la nulidad de la cláusula suelo por ser abusiva la misma.

 

No hay un techo o máximo establecido

 

Este tipo de cláusula debe fijarse como protección a ambas partes, tanto para el consumidor como para el banco. Así, para que la misma pueda existir debe fijar un suelo para que el banco pueda seguir recibiendo un beneficio en caso de que el interés caiga, pero también debe existir un techo para que el consumidor no termine pagando intereses excesivos. De no existir este equilibrio, igualmente la cláusula suelo se hace excesiva y anulable.

 

El supuesto de la cláusula en el contrato pero no en la oferta

 

Otra práctica bastante común y que suele viciar de nulidad este tipo de cláusulas es cuando en la oferta inicial del crédito hipotecario no se establece nada sobre una cláusula suelo, pero al momento de firmar el contrato final, la misma está incluida.

 

En tales casos es posible atacar o recurrir dicha cláusula, pues estaría violando el principio de buena fe o buena voluntad contractual entre las partes.

 

Cómo recurrir una cláusula suelo

 

Antes de recurrir este tipo de cláusulas es imprescindible acudir a un abogado experto en la materia para que determine si, en efecto, la misma es abusiva o no.

 

Expuesto lo anterior, si se evidencia que existe algún tipo de abuso en la cláusula suelo, entonces es posible recurrire las mismas por dos vías. A saber:

 

Vía extrajudicial

 

En este caso, el particular debe dirigirse directamente al banco y efectuar la reclamación.  

Una vez que recibida la reclamación, el banco evaluará si existe una discrepancia o abuso en la cláusula, en cuyo caso estará en la obligación de devolver las cantidades de dinero cobradas en virtud de dicha cláusula suelo.

 

Si no es posible llegar a un acuerdo se dará por terminado el procedimiento.

 

Vía judicial

 

En este caso, el letrado debe analizar la controversia y el contrato para así diseñar la mejor forma de solicitar la nulidad de la cláusula.

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